Soy un psiquiatra.
Lo he sido por 27 años.
Ya estoy algo cansado.
Año tras año, escuchando a los pacientes decir
que no están satisfechos con sus vidas,
que quieren divertirse, que quieren que les ayude con eso.
Eso me aburre. Así es.
Mi vida no es exactamente muy divertida que digamos.
La gente exige mucho.
Esa es la conclusión a la que he llegado luego de muchos años.
Ellos exigen ser felices, y al mismo tiempo son egocéntricos, egoístas y nada generosos.
Bueno, quisiera ser honesto.
Me gustaría decir que ellos son simplemente malvados, muchos de ellos lo son.
Pasando hora tras hora en terapia, tratando de hacer a una persona mala,
felíz.
No tiene sentido.
No.
No lo puedo hacer.
Dejé de hacerlo.
Por estos días solo receto pastillas.
Mientras más fuertes, mejor.
|